LA YIHAD DE LAS SONRISAS
El positivismo, la Yihad de las sonrisas, nos ha hecho creer que la felicidad es una obligación. ¡Exijamos nuestro derecho a ser infelices!
El positivismo, la Yihad de las sonrisas, nos ha hecho creer que la felicidad es una obligación. ¡Exijamos nuestro derecho a ser infelices!
Empujados, sí. El hombre, animal del mundo, puede ser dominado por una sonrisa, con un gesto, con una triquiñuela, con unos juegos de manos, con unos pases de magia… con todo ello al hombre y a la masa se la engatusa, se la conduce por donde se quiere. Me pone los...
Se entiende la ira, la violencia, como una manifestación de lo dictatorial y, sin embargo, es al revés, la ira suele ser el origen y lo dictatorial la consecuencia. La ira es un recurso de control sobre aquellos que no opinan como nosotros. Se recurre a la ira, al...
Juan sé encontró cinco euros en el suelo del estanco. Nadie los veía, él sí. El primer pensamiento fue quedárselo, pero ¿y si el verdadero propietario en ese momento lo reclamaba? Discusión y vergüenza. Por suerte, había otras opciones: ¿Y si los dejaba pasar y...
Vuelvo de vacaciones con nuevos artículos y escribo este sobre felicidad o pereza. Prosigo aquí con esta reflexión. ¿Somos infelices por perezosos? O dicho de otro modo, la pregunta clásica: ¿El dinero da la felicidad? Sí, dinero, amor, salud, todo eso da la...
Acostumbrados como estamos a que todo esfuerzo no reciba compensación, la solución que tomamos es deslumbrarnos la cara. Consiste en ponerse un foco mastodóntico delante que te impida ver la realidad y, a la vez, te regala un cenital para que te admiren. En un...
Tal vez los verdaderos placeres no estriben en lo físico. Elevar nuestra calidad humana exige algo más. Cuesta asumir y comprender que debamos renunciar a lo que el mundo considera " felicidad": el éxito vano, el goce corporal. Tal vez la felicidad sea el bien ser...
A veces uno se arruina, se busca enemigos, se echa a perder porque hay razones del corazón que la razón no entiende. Por racionales que seamos, siempre está ahí la condición humana, algo indefinible, indecible, que nos hace ilógicos, nos vuelve tarumba. Hay un yo...