![]()
“Aquellas niñas que conocimos en las fotos”, de Raúl Quirós Molina, Premio Nadal, 2018.
Raúl Quirós Molina se hizo con el accésit del Premio Nadal en 2018 con esta novela sobre la búsqueda del amor de una mujer liberada al fin de sus obligaciones. A Adela a la conocemos cuando por fin muere su madre Angustias.
Adela ha asumido su papel de cuidadora hasta hoy. Anuló sus deseos y proyectos personales por su madre.
LA RELIGIÓN DE POR MEDIO.
Raúl Quirós nos ofrece así la imagen de una mujer llena de obligaciones, en gran parte debido a la educación religiosa. Una educación religiosa que ha ido filtrando en silencio su personalidad y, por extensión, la cultura española. Una forma de entender el mundo que deja el moho de la culpa y de la perdida de oportunidades. De las obligacio
nes impuesta por una moral y una mano invisible.
Es una mujer frustrada que acepta su triste destino aunque es consciente de que su tetraplejia del alma que le impide salir de su encierro se debe a esa aceptación.
Todo esto se muestra, no se esconde, Pero se muestra sin subrayar.
LA HEROÍNA Y EL MENTOR
Adela, por tanto, halla en Teresa un ideal. Fijándose en ella sale al mundo. Busca hombres por Internet, es decir, peca en contra de lo que le enseñó su madre.
DOS EN UNA.
Pero la novela es algo más. Como ocurre, por ejemplo, en “El Puente de los espías” “Memento” “Babel” “Crash” o “Amores perros”, —todas ellas películas, ya sé— “Aquellas niñas que conocimos en las fotos” se divide en dos justo por la mitad. Sí lo has leído en e-book, como yo lo he hecho, verás que el argumento cambia en el 50 % exacto de la historia y aborda otra vida, la de María, en un país suramericano. Relato que, en cierta medida, está conectado con el de Adela. Con rasgos en común muy interesantes y en una estructura bien amarrada.
Para aquel lector que profundice en dicho mensaje de fondo encontrará la vida de dos mujeres y un paralelismo muy curioso.
LA ACCIÓN SUPERFICIAL Y EN LA TRAMA DE FONDO.
Por un lado, tenemos a Adela, mujer frustrada, educada en España a la antigua y con necesidades de relación amorosa y sexual. Hay sexo, aunque no es la obsesión principal de Adela. Pero también le atrae el sexo; los cuerpos jóvenes y bien formados, como en el caso de David.
María, la otra protagonista ve imposible encontrar un amor sincero en un mundo de corrupción como es ese mundo de favelas y miseria en el que vive.
Ambas tienen las mismas necesidades e Internet se presenta como puente de unión de las frustraciones de ambas. Este contraste y también paralelismo será importante para el desarrollo interno y sentimental de la historia.
Por fuera, solo vemos la historia contada tramo a tramo, pero destila por debajo todo esto. El mismo problema en ambas. La misma obsesión. La falta de amor.
LA UCRONÍA Y EL EXTRAÑAMIENTO
La ucronía y el extrañamiento es importante en “Aquellas niñas que conocimos en las fotos”. El mundo se va a volver extraño en un momento determinado. Raúl Quirós no se conforma con haber encontrado sólo una estructura sólida, sino que quiere jugar literariamente aportando otros recursos que alimenten el sentido estético del lector.
GUIÑO SIN SPOILER
Finalmente, lo que sorprende de la novela y lo que supone su mayor atractivo es la “Narrativa de doble línea temporal”. Una pasada. Un recurso literario parecido a la magia. Y produce extrañamiento con la aparición de Taylor Swift o Rihanna. No digo más, porque Raúl me fusila, pero es algo muy divertido que tiene que ver con la ucronía y acaso con lo inexplicable con el fin de producir extrañamiento en el lector. Quédense con eso.
TEMAS UNIVERSALES (Y DE MODA)
La incursión que Raúl Quirós hace en temas de actualidad, como la violencia de género en el caso de David, es una inmejorable estrategia para ganar concursos. Se supone que un tema de actualidad como la violencia machista es un signo que identifica al escritor de hoy y Quirós se vale de él. Elegir a mujeres y sus traumas como protagonistas está de moda. Entenderán a lo que me refiero. Pero es pecado revelar la estrategia de un soldado, como dijo Sun Tzu.
¿EXPERIENCIA PERSONAL?
Lo que no me explico es el trabajo de documentación que ha hecho Quirós para contarnos cómo se trabaja en OnlyFans. No quiero imaginarme dónde se ha documentado. ¿A qué se debe que conozca aquello de los globitos rosas? En fin, en fin, que no me quiero meter porque se acabarán preguntando ustedes cómo también lo sé yo.
EL DETECTIVE LITERARIO.
Como digo, y no creo que suponga un spoiler excesivo, la novela desarrolla dos historias diferentes, que al final tienen relación, pero al principio son muy dispares. Se relaciona la historia de Adela en España y la de María y al final ambas tiene puntos de contacto. Y nos sorprende el modo en que lo hace. ¡Y nos gusta que nos sorprenda!
Otro alarde literario es la confusión verborreica con la que acaba la historia de Adela. Una ofuscación desarrollada mediante unos derroches formales de reiteraciones y frases encadenadas. El desasosiego de Adela se refleja en el flujo de conciencia formal y estilístico, propio de una persona alterada y desconcertada. También es un derroche de técnica, es un detalle estético que el lector (y el jurado) pueden apreciar.
RESUMEN DE RECURSOS.
Temáticas de actualidad, dosificación de la información, enigmas que se revelan, algo de callback, ucronía, funciones de los personajes, evolución personal de las heroínas a la par que avanza la acción…
La conexión de Adela con María, la sutileza y el grado de información a cuentagotas con que se nos va ofreciendo dicha conexión, que ambas historias queden in media res, que no haya una solución redonda es propio novela inteligente. El contraste entre personajes, sobre todo de Honduras, y también de David, pero sobre todo de Teresa y Adela, su evolución, su aprendizaje, su psicología… todo ello es digno de disfrutarlo deteniéndose a reflexionar con perspicacia.
ESTRUCTURA CANÓNICA Y GUIÑOS CULTURALES.
Apreciar por ejemplo la estructura canónica moderna de la novela como es el “inicio de la aventura” que no es otro que la muerte de Angustias, la madre de Adela. Las referencias culturales: Adela, como personaje, remite a “La Casa de Bernarda Alba” de Lorca y, bajo este prisma, leer lo que ocurre a continuación; el papel de Angustias frente a Adela, es revelador. El rechazo de Adela a la aventura. Los nuevos desafíos que se la plantean en la nueva vida. Su salida del mundo ordinario, la aceptación de la aventura que también incluye un aprendizaje personal y unas pruebas a superar… El mentor en que se convierte Teresa… todo ello queda ahí, para que el lector lo descubra, lo detecte, lo deduzca y pueda disfrutar, como yo he disfrutado, con gran intensidad de esta gran novela “Aquellas niñas que conocimos en las fotos”, Raúl Quirós Molina.







0 comentarios