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«La novela y el informa PISA»
Ha salido el informe PISA y hemos quedado como el culo.
El informe PISA destaca la dificultad de los alumnos para centrarse en un texto de forma continua, entendiendo lo que leen.
Los chavales de hoy en día tienen un nivel de comprensión lectora inferior al que se tenía hace 25 años. No son capaces de permanecer tranquilos y concentrados durante la lectura de un solo folio.
Se achaca el problema a las redes sociales y al modo en que tienen los jóvenes de utilizar el móvil haciendo scroll, lo que les acostumbra a la inmediatez. Si no reciben un estímulo inmediato, un resultado «pronto y ya», pierden el interés. Su cabeza pasa a otra cosa. No por voluntad o capricho, no solamente, sino porque rechazan el esfuerzo esperando que otro estímulo sobrevenga llamando su atención.
ANTIGUAMENTE, NO HABÍA MEMECES.
Antiguamente, cuando te aburrías porque no había más estímulo que el que tenías delante de los ojos, no había más remedio. Bostezabas, renegabas un poco, pero no había otra cosa de que disfrutar. Tenías que meterte otra vez en el libro. Lo que había a tu alrededor era un aburrimiento soporífero. Era eso o nada.
«Al fin y al cabo —pensabas— es lo que debo hacer, y si no hay otra cosa que me distraiga, he de plantearme lo que no tengo más remedio. No solo es lo único accesible, sino que además es mi obligación».
HOY DÍA, HAY MEMES
Hoy día, el muchacho más responsable se ve tentado por un imbécil que ha subido un vídeo de baile, un vídeo de perritos o un accidente curioso donde un ciudadano con menos luces que un barco pirata está a punto de ser atropellado por un tren mientras coloca chapas en el raíl.
Cuando no, la inteligencia artificial te convida a un menú de gatitos que tocan el piano o de perros con cuerpo humano que aplauden tumbados en la acera. Todo eso y mucho más.
LA BIBLIOTECARIA AMARGADA, EL LIBRO DIFICIL.
Antes no había nada. Ahora hay de todo y de la forma que desees. En el móvil y en internet. Con lo cual es más difícil estudiar en un parque de atracciones mientras todos los demás se divierten, que en una biblioteca de pueblo donde solo hay viejas, una bibliotecaria solterona con cara de amargada que te mira con mala leche si haces demasiado ruido al pasar la página del libro, y pocos libros en la estantería. Todo eso influye.
DIOS ME LIBRE DE LOS MILLENNIALS.
Lo que me pregunto es qué pasará cuando esos estudiantes mediocres que han estudiado con tales dificultades, asimilando mucho menos que los boomers a punto de jubilarse, accedan al mundo laboral.
¿Qué pasará cuando aquellas viejas enfermeras no estén ya, porque su vida laboral haya concluido y se encuentren en Benidorm, bailando «Los pajaritos» de María Jesús, y su puesto lo ocupen millennials o generaciones inferiores: Generación Alpha, generación beta, GenX, zoomers…), que han asimilado la mitad o mucho menos de la mitad de conocimientos que sus antecesores, a golpe de reels y de TikToks?
¿Se equivocarán de aguja cuando te pongan una medicina en el brazo? ¿No atinarán con la tirita? ¿De qué modo supondrán una catástrofe de niveles estratosféricos?
LOS EXÁMENES DEL FUTURO.
Si antes se podía elegir entre el cualificado y el más cualificado para acceder a un puesto de trabajo, ahora se tendrá que elegir entre el muy torpe, el torpe, el menos torpe y aquel que no suele cagarla, puesto que la excelencia escaseará. O tendremos una sociedad de mecánicos y chapistas. Carpinteros, albañiles coma gente de mantenimiento, mensajeros, mozos de carga, carretilleros, electricistas, jardineros, pintores, conserjes, ayudantes de cocina, tapiceros montadores de muebles peones de obra… Las profesiones especializadas escasearán.
EL SISTEMA EDUCATIVO.
Pero aunque en un tanto por ciento bastante elevado son las nuevas tecnologías las que han causado este desaguisado, no son los únicos culpables. También el sistema educativo tiene la culpa. En lugar de servir de consenso intocable para las dos ideologías (de izquierdas y de derechas), la educación es arma arrojadiza entre ambos bandos. Buenismo frente a esfuerzo.
La izquierda defendiendo su mantra de «café para todos», incluso para aquellos que no disponen de recursos y fomentando la igualdad; la derecha aprobando el esfuerzo y la excelencia, y quien se quede atrás, que se esfuerce. Y en base a estas dos ideas básicas que se echan en cara los unos a los otros, la casa sin barrer.
Es un análisis que llevo a cabo sin valoraciones, pero si quieren que haga alguna, fíjense en los resultados del informe PISA y en las consecuencias de tener un bajo nivel de estudios para darse cuenta de qué filosofía es la más adecuada. Ambas son injustas: la igualitaria desprecia a quien se esfuerza, y la que aprueba el esfuerzo y desprecia a quien no tiene oportunidades ni está acostumbrado a estudiar por pertenecer a una familia de bajo estrato social y económico. Ambas posturas son injustas; lo que hay que hacer es elegir entre una injusticia y otra.
EL ESCRITOR Y EL LECTOR.«La novela y el informa PISA»
Pero hablaba de la lectura. ¿Hasta qué punto esto afecta a la lectura, tanto desde el punto de vista del lector como del escritor?
EL ESCRITOR. LA TÉCNICA CON UN DOBLE OBJETIVO.
Un escritor se ve sometido a una especie de protocolo impuesto por un extraño «comité fantasma» de supuestos entendidos en la materia que determinan cómo han de desarrollarse las escaletas de las tramas novelescas.
Así, dicho protocolo establece que el protagonista debe sufrir para conseguir su objetivo. Debe encontrarse con dilemas que resolver, un problema personal combinado con un problema referente al caso en concreto. Debe enfrentarse a sus fantasmas a la par que a un antagonista que le impide cumplir su misión. Aprender algo a lo largo del proceso, lo que se llama «arco del personaje». Debe encontrarse con «ayudantes», «oponentes»… La narración debe contener distintas fases o puntos de giro, un final donde «todo esté perdido» y una resolución verosímil que se haya anticipado anteriormente.
El «bufón», la «figura cambiante», toda una parafernalia, no dudo yo que bien intencionada por parte de aquellos que han venido a estructurar el oficio y el producto que, por un lado, pretende que el novelista tenga éxito con su obra y, de paso, que la editorial gane dinero con los títulos que publica.
Por un lado se está favoreciendo al novelista, pero por otro lado es una actitud capitalista que busca resultados. «La novela y el informa PISA»
NOVELAS Y CINE. FOTOGRAFÍA Y PINTURA. VIDAS PARALELAS.
Pero hay que aclarar algo importante. La escaleta que se usa, que está de moda, que recomiendan, entre comillas, los gurús de la narrativa se basa en los guiones cinematográficos.
La competencia del cine respecto a los libros es paralela a la competencia de la fotografía frente a la pintura.
Lo que ocurre es que la pintura evolucionó; ya no se trataba de competir con la fotografía en precisión y figuración. En esto, la fotografía ganaba de calle, así que la pintura tuvo que reinventarse y las vanguardias fueron fundamentales a la hora de llevar a efecto esta reinvención.
La pintura encontró en otra estética un sentido diferente para seguir prevaleciendo.
También sucedió con la narrativa, puesto que la aparición del cine fue de algún modo simultánea a la aparición de la fotografía.
Claro que la narrativa siempre ha contado con una ventaja frente al cine y es el tiempo más lento y el espacio que tiene para desarrollar y profundizar tanto en psicología de personajes como en matices y circunstancias del conflicto, mientras que el cine, por su limitación temporal, ha de resignarse a ser más esquemático.
De tal modo que el cine ocupaba un espacio diferente al de la narrativa. «La novela y el informa PISA»
EL NEGOCIO DE LA NOVELA Y DE LA PINTURA.
El problema se planteó porque, si bien la pintura ocupaba espacios más culturales, la narrativa buscaba al gran público.
No existe una pintura comercial en sí misma, no al menos a gran escala, y la fotografía ocupó ese espacio de bajo coste hasta llegar a nuestros días, donde el coste es cero porque todo el mundo hace fotos con el móvil.
Pero jamás supuso un negocio a gran escala.
Los que demandaban a pintores eran gente rica de la alta burguesía o miembros de la corte, cuando no había otra forma de inmortalizar la imagen de un señor con golilla.
Pero la fotografía, aunque existe como fenómeno artístico en sí mismo, no suponía un negocio a gran escala. Y lo mismo ocurría con la pintura moderna, que ocupa un espacio restringido a museos y marchantes de arte. «La novela y el informa PISA»
EL PROBLEMA: LA NARRATIVA.
El problema es que, tanto el cine como la novela, trabajan con la narrativa y ahí es donde usan un elemento psicológico importante que lEs diferencia de fotografía y pintura.
La narrativa, el relato, es fundamental para la especie humana. De algún modo su forma de convivir y de actuar se asienta en el relato que construye.
Si el relato es uno, el hombre lo recibe y vive de una manera. Pero si el relato es otro, vive de otra.
Y en términos generales nos atrae el fenómeno del relato en sí.
Contarnos historias es imprescindible. Y tenemos dos medios de contar historias: el cine y la novela.
La forma fácil es el cine, porque incorpora la imagen y el diálogo.
La forma más complicada, más profunda, pero que supone más esfuerzo de atención y comprensión es la novela, donde el lector debe construir por sí mismo la imagen sin verla, extraerla de las palabras, y además profundizar en los entresijos del conflicto a unos niveles no tan simples como se le plantea, por economía y falta de tiempo, en el medio cinematográfico.
INCAPACIDAD PARA COMPLICARSE.
Y es precisamente en esto donde viene a colación el informe PISA y la incapacidad de leer un texto.
El esfuerzo que supone no solo prestar atención por una costumbre mal adquirida en shorts y TikToks, sino de comprender los pros y los contras, los matices y particularidades del conflicto que se plantea en las novelas, es rechazado de inmediato por ese doble efecto: falta de concentración en la lectura y falta de comprensión y reflexión en consecuencia. Concentración que supone un esfuerzo que el adolescente, demasiado estimulado y distraido, no quiere hacer.
Le resulta más fácil que se lo cuenten en una película y le simplifiquen el dilema, señalando, sin lugar a dudas, quién es el bueno y quién el malo, de qué lado debe ponerse y de qué lado no debe ponerse en una película, y no andar mareando la perdiz con personajes malos que parecen buenos y personajes buenos con algo de perversos, y conflictos donde todo el mundo, protagonistas y antagonistas, tienen parte de razón. «La novela y el informa PISA»
LA CULTURA ES COMPLEJIDAD Y PUNTOS DE VISTA.
El muchacho está acostumbrado a Héroes villanos protagonistas antagonistas ayudantes bufones figuras cambiantes puntos de giro y todo eso que dijimos que parece ser la única estructura posible de toda narrativa. Acción sin más. No está habituado a profundizar en personajes ni en problemas complejos. Entre otras cosas porque el adolescente aborrece el esfuerzo en sí mismo. Exige las cosas claras y el chocolate espeso, y que no le anden con mandangas. Quiere manejarse con sencillez en la vida, pero ello tiene un precio: que la cultura es ver otros aspectos ocultos de la realidad. Y no quiere. Prefiere polarizarse, aunque se equivoque. Para sentir que tiene razón en su ignorancia. Y de ello tiene mucha culpa la política.







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