a
a
InicioCríticaCineSERIE STAR WARS, análisis de la saga

SERIE STAR WARS, análisis de la saga

La guerra de las galaxias, rdd2 y c3po en el desierto

EL DESPERTAR DE LA FUERZA

Lo más gracioso de esta película es el awaken ese.

Bueno, fuera de bromas, emprendo la crítica de esta última entrega de la Guerra de las Galaxias, meditando sobre el distinto modo que tienen los espectadores de apreciar una narración. Y descubro que los seguidores acusan a Disney de este argumento, copiado del primero.
Y, en efecto, copia.
La guerra de las galaxias, protagonista de Rogue One dentro de navePero es que la historia de la saga entera, en sí misma no es que haga alarde de argumentos muy poderosos. ACIERTA EN LA VARIEDAD DE PERSONAJES Y EN EL COLORIDO (NARRATIVO, DIGO, además del visual) VARIEDAD DE ESCENARIOS. TAMBIÉN EN LA VARIEDAD DE PERSONAJES SECUNDARIOS, PROTAGONISTAS, ANTAGONISTAS, TRAMAS, SUBTRAMAS –su número, no su desarrollo-…

Entonces, ¿en qué falla, cual es la insuficiencia de la saga desde el punto de vista narrativa, si cumple las normas impuestas por Cambell?

La saga FALLA EN ENIGMAS, OBJETIVOS, GIROS DE TUERCA Y DESARROLLO INTELIGENTE.
Es un detalla sutil que intentaré explicar.

Como digo, toda la saga copia a J. Campbell y sus 12 mandamientos, origen de la narrativa moderna, pero falla en el desarrollo de estas leyes. Desde el punto de vista narrativo, la verdad es que ninguna de las siete películas vale gran cosa, y algunas son horrorosas. Lucas, como guionista, es el mal alumno del genio J. Cambpell

LA PRIMERA DE TODAS

LA PRIMERA que se rodó es una chorradita sencilla e infantil. Comparado con relatos del referido Campbell, Asimov, John D. Clark, Richard Wilson y otros maestros del género, el guión son pinitos de aficionado. Si a la saga le quitas todo ese envoltorio de película de culto que marcó a una generación, y otros méritos que pasó luego a numerar, más técnicos y relacionadas con la novedad que supuso la renovación del género, cada historieta en sí queda en una cosa juvenil, tirando a infantil, no ciencia ficción para adultos con trasfondo serio.

LAS TRES PRIMERAS.

FORMA NARRATIVA/FONDO NARRATIVO

La guerra de las galaxias, varios personajes en posición de lucha, cartelEl juego estético y visual que supuso la primera trilogía, aunque cuenta con unos mimbres argumentales sumamente simples, debe su mérito a la narración formal, no al desarrollo argumental. Sería algo así como una novela que cuenta una tontería pero que desarrolla cada elemento de acción con agilidad y dándole una nueva fórmula, una nueva prosodia, un nuevo estilo a la hora de contar, pero que argumentalmente siguen siendo, en cada episodio, de nuevo subtramas demasiado simplonas que desaprovecha el material.

Distingamos pues el buen desarrollo formal (la estética de las batallas, los escenarios impresionantes, ya sean planetarios o extraplanetrios) y el mal desarrollo argumental (no hay juego entre personajes, dudas suficientes, intrigas enriquecedoras, porque, como en cualquier película de consumo, todo lo que se le ocurre al ingenioso guionista es coreografiar batalla tras batalla). Tengamos en cuenta que la saga es un producto comercial, no un acto de amor por el arte. Además, ocurre con muchos hallazgos, que cuando se desarrollan los primeros tentativas, adolecen de mucha carencias. Porque es cierto, esta nueva forma narrativa, (que no fondo narrativo), dio origen al surgimiento de toda una mitología.

PERSONAJES

La guerra de las galaxias, YodaLos personajes son un hallazgo. Lucas proporciona al imaginario universal un conjunto de iconos de toda una generación y de la historia del cine. C3PO, R2 D2, Darth Vader, las espadas láser, Carrie Fisher y su peinado tipo la Dama de Elche, Luck, Yoda, Han Solo, el halcón milenario, Dagobá… fíjense la cantidad de elementos con los que juega. Si el desarrollo de los argumentos fuera algo más nutrido, al menos tanto como las cantidad de fichas sobre el tablero, tendríamos además de una obra maestra, unas películas interesantes.

Porque no siempre obras maestras (por los descubrimientos y novedades) son películas entretenidas, ni siquiera buenas.
Toda su visualidad, estéticamente se nutre del cómic gráfico, y van a pasar a la cultura popular como elementos físicos agradables y muy atractivos.

Pero todo ello es algo visual, formal, como la narrativa visual y estética que desarrolla, mientras que la estructura del argumento no pasa de ser un juguete sin importancia. Insisto en hacerme comprender:
– la idea de que parte, mediana (el High Concept, la gran idea de que parten todas es flojito: que alguien tenga unos planos y los malos intenten quitárselo… no es partir de una gran idea)
– cómo se desarrolla la idea, paso a paso, como argumento, simple e insuficiente. (venga a correr y luchar para perseguir a uno y a otro para quitárselo no es un desarrollo muy hábil, a mi parecer)
– visualidad narrativa, poderosa. Lo digital (y no digital) estupendo.
– narración formal, buena, (peleas, espacios) El escaso y simple desarrollo argumental que obtenemos, sin embargo se da con gran calidad. Por eso insisto en que falla el desarrollo argumental, siendo buena la narración formal)
– resultado, infantil.

LAS MEJORES, POR ORDEN

La guerra de las galxias, Darth VaderVisto el éxito comercial de la primera, se rueda el Imperio Contrataca y luego el retorno del Jedi. Para mí, el Imperio Contrataca es la mejor de las siete, después de la primera, y luego la de este año, El despertar de la fuerza. Probablemente, el asunto paterno filial es lo que más interesa, lo que trasciende lo mágico y afecta a un universal actual. Y este universal aparece en la segunda y en ésta, con una nueva relación paterno filial interesante.

EL DESPERTAR DE LA FUERZA.

Lejos ya del mérito que supuso la primera en iconología y novedades formales de rodaje (se agiliza el dinamismo de las pelis de acción, junto con las de indiana jones, por ejemplo) El despertar… aunque físicamente fiel a la saga, no despierta ya nuestra curiosidad cinéfila. La era digital y el modo en que se aborda, con mayores posibilidades, hace que perdamos aquellos entrañables referentes formales que contenía la sorpresa del cambio de estética. Es una película de croma más y la perfección óptica la alejan de aquel aire evocador y, porque no, romántico de las películas de los setenta, sobre todo la del 77.

VALORACIÓN DEL DESPERTAR…

La guerra de las galaxias, el despertar de la fuerzaCopiando casi literalmente el argumento de la primera, lo que sí logra esta última es devolvernos el sabor infantil y fácil de descorchar de aquella. Tal vez sea porque, después de habernos tragado la segunda trilogía infumable, deseábamos que llegara un guionista que no se entretuviera en profundidades anodinas, aunque nos diera más del mismo pienso de superficialidades anodinas.

Al fin y al cabo, se trata de ver peleas, naves, tiros laser, monstruos raros, planetas y batallas espaciales. Que fueran más interesantes es lo que echamos en falta, pero que nos lo cambien por los miedos que manifiesta el pobre Geroge Lucas a fracasar, se agradece. El contraste con las tres anteriores, hace buena al Despertar de la fuerza, pero eso no quiere decir que, tomada individualmente, valga una patata. Si fuera la única rodada y no tuviera la discriminación positiva detrás, como narración pasaría sin pena ni gloria. Entretenida y simplona dentro del maremagnum de producciones hollywoodienses.

EL ATRACTIVO DEL DESPERTAR DE LA FUERZA.

Sin embargo, si se tienen en cuenta las otras seis, el atractivo es ver de nuevo a un robot, esta vez rojo y redondo, llevando una vez más un mensaje en sus tripas que alguien ha de descifrar. Así recordamos la primera y se nos despierta la nostalgia generacional de la bola de cristal, los palotes y el chicle cheiw, (allá en América será otra cosa). Es eso lo que le hace atractiva. Disney repite argumento tal vez como modo de actualizar la nostalgia. No veas si son listos los de Disney.

La guerra de las galaxias, Luck Skywalker con la espada laser protege a la princesa Leia. Dos fotos de los actores, de jóvenes y misma posición de ancianos y sobreimpresa la leyenda antes y despuésPorque además, la segunda cosa que le hace atractiva es que aparecen los personajes de la primera ya vejetes. De Harrison Ford nos lo esperábamos, porque ya le conocemos de El juego de Ender y películas anteriores. ¿Carrie Fisher? ¡¡¡¡Ah!!! ¡¡¡¡Por Dios, yo estaba enamorado de Carrie Fisher!!! ¿Quien es ésa? ¿Su abuela? ¡¡¡Por Dios, como pasa el tiempo!!!
Que luego aparezca Luke Skywalker también vejete me importó menos porque es un maromo, pero ¿Carrie Fisher? ¡Cómo se ponen los cuerpos!, que decía Lina Morgan. Menos mal que está Daisy Ridley para compensar, aunque nos tememos que le pase lo mismo con los años… menudo drama.

En efecto, no es el argumento ni la factura, una vez más, es la curiosidad de ver otra vez en acción a los jóvenes aquellos, ahora convertidos en sus propios padres.
El tercer atractivo es ver por dentro a uno de los soldados del Imperio. ¿A nadie, durante seis películas, se le había ocurrido dar personalidad, protagonismo, psicología a uno de esos monigotes blancos que funcionaban como tripulación sacrificable?

Acaso, desde el punto de vista argumental, y como siempre encuadrando esta entrega en su conjunto, es la única novedad que aporta, un pequeño detalle enriquecedor que no está en el eje principal, lamentablemente. Esto me lleva a pensar que Disney ha pasado tres pueblos del lío mental que se había hecho Lucas con la segunda trilogía precuela y ha optado por simplificar y limpiar de mierda algo que se ha hecho sólo para entretener y ya está. Bien, hecho, por cierto, a mi parecer.

LA SEGUNDA TRILOGÍA.

La guerra de las galaxias, Liam Nelson con espada laserSi la primera trilogía tenía un aire un aire infantil y cómodo, de Space Opera para niños, la segunda apuesta por una pretenciosidad rancia. Si analizamos la ciencia ficción, a grosso modo, existe una tendencia oscura, negra, qué puede ser desarrollada, como el Hulk de Ang Lee o un Batman torturado, pero siempre desde una ambientación siniestra y cercana a la instrospección negativa, a la distopía, dentro de una ciencia ficción hard donde no es uno u otro personaje (Dark Vader o sus gemelos) el que ha de ser distópico, sino el ambiente global, estilo Blade Runner. Se llega así a una ciencia ficción para adultos. La otra opción es lo infantil, lo cual no deja de ser una opción. Aquí la cuestión es que la historia ofrezca juegos narrativos suficientes.

La segunda trilogía no apuesta ni por lo uno ni por lo otro. Más bien es un intento de solemnizar una serie de culto, lejos de la primera intención de simple divertimento con que nació. No podemos saltar de un Space Opera a una CFi hard y fallar. Lucas, imbuido por la mística de su propia creación, quiso convertir este segundo bloque en algo “muy importante”. Típico de aquellos que se agobian por haber acertado plenamente, tanto como para crear un mito “insuperable”, y luego temen no estar a la altura. Se nota en el guión ese miedo, esa obsesión por no defraudar y alcanzar la altura de la primera, ser digno de ella. Y por eso la traicionó. Y se hizo un lío. No tuvo en cuenta las reglas elementales de la narrativa. Un mal alumno de J. Cambpell, ya digo.

Argumentalmente, la segunda trilogía no hay quien la coja por ningún lado. Aburre a las piedras, ni el propio Lucas sabe qué quiere contar, cuál es el objetivo de los personajes y por qué deambulan por allí. Los mundos, complejos pero no siniestros, difíciles pero no enigmáticos, (y son difíciles porque uno se aburre y no sigue bien la trama) creados en este segundo bloque, confundieron en su día al espectador más comprensivo o entregado.

LA VERSIÓN DISNEY.

La guerra de las galaxias, dibujo escena de batalla espacial, navesY ahora, especulemos con ese gran momento en que Lucas le vendió la saga a Disney. ¿Al fin recuperaría el espíritu original? Imagino al imperio de Mickey Mouse, que ese sí que es un imperio, contrataacando y llevándose el ascua a su sardina… el concepto cambio, los complejos desaparecieron, Disney se llevó la historia a su terreno, nuevamente a los niños.

Y como el cuñado que llega a tu casa y en dos patadas te arregla el fregadero sin mancharse la ropa, después de que tú te has tirado toda la tarde desmontando tuberías, le quitó a la serie las telarañas del miedo al fracaso de Lucas y ha hecho una cosita entretenida y comercial, para pasar el rato, eliminando la solemnidad, diga lo que diga la horda de fanáticos que siempre aprietan el culo…

Quitándole importancia a Luke Skywalker y su familia, la nueva productora, acostumbrada a crear iconos y mitos con tan sólo chasquear los dedos, considero que Lucas había sobrevalorado su único triunfo, o casi único. Nada, nada, le vendemos otra vez el mismo cuento de la primera a la gente y punto pelota. Y se han quedado tan anchos. Ganando, eso sí, en frescura y dándonos pienso compuesto para una tarde de domingo, que es de lo que se trata. Con las insuficiencias de desarrollo habituales, claro está.
Igualito es esto de la guerra de las galaxias que los traumas internos de Roy Batty bajo la lluvia. Igualito.

(cuidado, cuando te suscribas debes confirmar después en tu correo. Si no, no te llegarán los avisos de nuevos artículos -newsletters-) Visita mi canal de YouTube de audiolibros gratis. Moisés de las Heras Fernández

Este blog es propiedad de Moisés de las Heras Fernández y todo su contenido se publica bajo licencia de Creative Commons logo de licencia Creative Commonds

!Comparte¡

Artículo anterior
Siguiente artículo
Sin comentarios

Escribe un comentario