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LOS TRES MOSQUETEROS, de Alejandro Dumas

Es una de las novelas clásicas por excelencia. Se trata de un texto que hoy consideraríamos de literatura juvenil y yo no sé si en su momento fue considerado así, o esa fue la pretensión del propio Dumas. El caso es que el texto, aparte de la historia conocida de DÀrtañán, Porthos, Athos y Aramis, tiene una estructura narrativa lineal, sencilla y seca, podríamos decir incluso que se trata de una literatura de crónica donde no se pretende ningún alarde de belleza formal ni tiene pretensiones de crear ambientes, ni de transmitirnos sensaciones. No pretende trasladarnos con la palabra, con la belleza sintáctica o con las descripciones, a ninguna época, a un mundo, a unos olores, a un universo. La sintaxis es concisa, precisa y casi podríamos decir que anti literaria.

COMO ARGUMENTO POLICIACO
Como novela policíaca, Dumas diseña un argumento sencillo, donde el malo
y el bueno están muy definidos desde un primer momento: los malos son Richelieu y Milady de Winter mientras que el rey y el Señor de Trèville y los mosqueteros son los buenos, junto con la reina Ana de Austria. La intriga palaciega de Richelieu contra los Reyes, la conspiración con los ingleses, el ir y venir de mosqueteros y secuaces a los países anglosajones, el trastear de cartas y a caballo, de posada en posada, para impedir conspiraciones o batirse en duelos, damas secuestradas o perseguidas… son las apoyaturas de desarrollo de la obra. Sobre estos argumentos prediseñados se asienta la estructura general de lo policíaco en la obra.
Si se hubiera escrito hoy, la obra hubiera sido señalada por su simplicidad y sus grandes defectos. El poco caso que Dumas presta a la ambientación, a la sustancia y una psicología más profunda a personajes, que quedan simplemente esbozados con dos rasgos, se vería como fallo. Aunque, eso sí, es una psicología de gran volumen, pero hecho a la carrera, para la siguiente entrega de la revista, pues se la obra publicó por primera vez como folletín semanal.
Hoy día, diseñar una novela así, sería una torpeza puesto que revela demasiadas carencias. Pero estamos en los albores de una literatura moderna de aventuras y la lectura que debe hacerse es histórica. Como entretenimiento para adultos, pese a la fama adquirida por el libro en su día, deja mucho que desear. Se disfruta como texto histórico y por el poso que el tiempo ha dejado en ella. Se disfruta el poso que los años ha dejado. A los jóvenes, desde luego, les gustará, porque tiene una dificultad mínima de lectura y resulta muy conveniente para adolescentes que se inician en este maravilloso mundo de la lectura. Un adulto con cierto recorrido, se aburrirá. El adulto lector tiene qué hacerse a la idea de que está ante un libro cuyas carencias podemos atribuir a su destinatario, un destinatario joven, o bien a un ciudadano de baja cultura, lector medio en aquel tiempo. Al joven le sirve, porque al joven no hay que cansarle con una lectura demasiado profusa en detalles.
Los detalles de la trama son gruesos, sólo muestran los datos imprescindibles y las actitudes más básicas.

NOVEDADES RESPECTO AL CINE

Sorprende encontrarse en «Los tres mosqueteros», la novela, sorpresas inesperadas que las muchas versiones que se nos han ofrecido en películas no contienen. Probablemente Dumas, cuando lo escribió, lo pensó como una obra cerrada y única aunque posteriormente hiciera dos novelas más, Los tres mosqueteros, veinte años después y El vizconde de Bragelonne.
Aunque revele parte del argumento (y aquí invito a no leer el párrafo en cursiva si piensan disfrutarla) nos saca alguna que otra sonrisa descubrir que Aramis quiere hacerse cura, que Athos es el antiguo esposo de Milady de Winter, que Porthos quieres casarse o que D’Artañán acepta entrar al servicio de Richelieu finalmente y que el autor parece aprobarlo al contar este hecho. Y también desconcierta que dicho cardenal no sea tan malo como las películas nos lo muestran.

INTENCIONES Y PREJUICIOS DEL AUTOR

En realidad, la mala de la película es Milady, antes que Richelieu. Milady es una mujer vengativa, posicionándose Dumas como autor moral que no quiere denostar al estamento eclesiástico con el dibujo de un malvado cardenal. Y también sorprende que estos cuatro mosqueteros aparezcan como seres vulnerables que pueden ser heridos y qué pueden fracasar en su aventura. De hecho Constanza muere asesinada por Milady, siendo que era uno de los objetivos de los héroes salvarle la vida.

Le interesa mucho más a Dumas el recorrido, el viaje, la aventura y su sorpresa que concluirla con un final satisfactorio y clásico. Para ello, si en parte ha de fracasar la misión o sacrificar a un personaje fundamental, Dumas lo permite, mostrando su maestría de narrador, que no cae en las servidumbres tópicas de finales positivos.

CONCLUSIÓN
Una novela sencilla, sin más pretensiones que entretener, poco literaria, sin alardes formales, contada muy esquemáticamente y que sólo se disfruta como novela juvenil o con una visión histórica y benévola hacia ella.

Valoración: 6

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Y como siempre digo, esto no es más que mi opinión. Me gustaría que vosotros también opinaseis. Lo importante es conocernos un poco más a nosotros mismos.

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