a
a
HomeCríticaElectra, de Do Chapito, representación del 3 de junio de 2017

Electra, de Do Chapito, representación del 3 de junio de 2017

Tiago Viegas, Nadia Santos y Jorge Cruz

ELECTRA DE DO Chapito, UNA CREACIÓN COLECTIVA

Un producto teatral que debo calificar como excelente, extraordinario, una matrícula de honor si tuviéramos que puntuarla. El resultado final que el espectador saca cuando sale del teatro es haber disfrutado. Pero cuidado, hay muchas formas de disfrutar. En este caso, se disfruta la calidad, la inteligencia teatral, de aquello que se denomina CULTURA con mayúsculas.

UN TEATRO INTELIGENTE.

Cartel de Electra de Do ChapitoLa CULTURA con mayúsculas no es otra cosa que la capacidad del creador esforzarse en ofrecer algo nuevo, algo nunca visto, algo trabajado desde el ingenio, nacido de la inteligencia, que se desarrolla con ingenio y que concluye en el placer de transmitir, de lograr que el público capte ese esfuerzo, esa inteligencia, de haber presenciado ingenio, ese esfuerzo mental en busca de novedades extraídas con el pico y la pala de las capacidades. NO es divertirse para descansar y la Electra de Do Chapito lo logra.

Porque si hay que describir con una sola palabra o con dos, ya digo, este teatro, es “inteligente” ¿Por qué? Por que nos sorprendemos principalmente de los hallazgos escénicos. Si culturizar al pueblo desde el escenario tiene un nombre, uno de esos nombres es la compañía Do Chapito.

CÓMO LO LOGRAN.

La Electra de Do Chapito logra impactar en el público mostrando de la marioneta. Teatro sobre el teatro. Tres actores, con un único vestuario, unas composición diseño sobria, neutra, tirando griego, discretamente. Tres actores que evolucionan sobre la escena a cuerpo limpio, sin manipular objetos. Bueno, no, hay un objeto que protagonista de la obra, un cuarto actor. La cuchara.

LA CUCHARA EN ELECTRA.

Cartel de ElectraMuchas cucharas sobre las tablas. Es el único elemento que van a manipular. Jugando con esas cucharas, los tres interpretan a una cantidad ingente de personajes. La madre lleva unos “pendientes cuchara”, la hija, un “adorno cuchara” en la cabeza, el padre, un protector de escudo colocándose la cuchara sobre la nariz, el amante una “barba cuchara”. Colocándose una o varias cucharas en varias partes del cuerpo o manipulándolas con las manos de diverso modo, ves cambios de personaje, objetos que aparecen y desparecen, etc. No les digo más. Quien vaya a ver la obra verá que estos son solo cuatro apuntes de los trescientos mil usos que le dan a la cuchara en sólo hora y media.

TRAGEDIA GRIEGA

Jugando con la cuchara incansablemente durante toda la obra, el público asiste a una historia compleja, la historia griega, cargada de primos, hermanos, maridos engañados, amantes, hijos que mueren, se vengan, parientes raptados, asesinados, sobrinos, cuñados, reyes… en un sainete antiguo muy del gusto de hace dos mil años años. La tragedia griega es compleja y difícil, pero Do Chapito logra, a medio camino entre la pedagogía, el humor, y el teatro como instrumento de enseñanza, hacernos entender todo este mundo imposible, que atendamos a tan complejo familia y que veamos con una claridad diáfana todo lo que sucede.

PERSONAJES MULTIPLICADOS.

Electra, Nadia Santos

Nadia Santos como Electra

En Electra, de do Chapito, de repente, con un simple gesto, vemos que aparece un personaje en escena. Nuestra imaginación va supliendo lo que falta. Sin necesidad de aditamentos ni vestuario, acaso cambiando las inflexiones o el tono de voz, o la actitud, (aparte de la chuchara) los personajes cambian, los actores pasan de uno a otro, a veces hasta sin transición. El juego es vertiginoso.

UNA NOVEDAD CADA SEGUNDO

Las cucharas se mueven de aquí y allá sin parar ofreciéndonos una idea genial cada dos minutos, cada treinta segundos. Es eso, el ritmo que le imprimen, la capacidad de ofrecer un nuevo aspecto, de darle un nuevo uso a la cuchara, la infelxión de voz, de posición del cuerpo, de actitud del personaje es lo que logra el milagro. Un milagro teatral prodigioso. A fuerza de ver tanto ingenio reunido a cuerpo limpio y sin manipulaciones, en este trabajo colectivo el espectador va cargándose de adrenalina hasta el aplauso final inevitable.

CAPACIDAD CORPORAL EN ELECTRA DE DO CHAPITO.

Otro aspecto es la capacidad enorme que tiene este grupo teatral para trabajar el teatro en todos sus facetas. Desde el texto, que se dice con solvencia y con una voz educada teatralmente a la expresividad del gesto, intensa y enérgica. Pero también tienen una fuerza corporal enorme. Y todo ello se da de modo orgánico, con naturalidad, sin alardes.
Se mueven en escena de manera prodigiosa.

MIMACIONES

Escena de Electra, de la compañíaa do Chapito, Nadia Santos, Jorge Cruz y Tiago Viegas

Jorge Curz, Nadia Santos y Tiago Viegas

A través del uso del mimo como disciplina, vemos a un caballo muerto, a una hija degollada, de cuyo cuello brota sangre. Un héroe se ahoga en una bañera. Un extranjero muestra la cabeza y el cuerpo muerto de un guerrero, al que sostiene por los cabellos. Y para representar al ahogado, la degollada, al muerto inerte, todo se hace desde la mimación, desde el movimiento corporal medido, exacto, trabajado para que nuestra imaginación lo vea sin que se necesite otra cosa que la expresión corporal.

ELECTRA, LA ADRENALINA SE MULTIPLICA.

Y ya metidos en faena de ver y disfrutar sucede que las cucharas son flechas, orin, comida de perro, ejército que desfila, , crótalos, flores... La enumeración es enorme, y más vale no desvelar como lo hacen, todo con cucharas. De verdad, todo el mundo debería ver esta obra sin perder un minuto sin falta, porque, como decía al principio, es un ejercicio de Cultura con mayúsculas, elevado a su máxima expresión.

TEATRO CLÁSICO

Lo único que lamenta uno cuando sale del teatro de ver esta Electra de Do Chapito es haberse perdido obras suyas anteriores. Difícil van a tener las producciones que vienen este año al Teatro Romano de Mérida para superar a Jorge Cruz, Nadia Santos y Tiago Viegas, los tres actores de esta Electra de Do Chapito.

No sé cómo esta obra no se ha incluido en la programación de Jesús Cimarro. No sé si es que no se han presentado, pero deberían. Sé que tres actores con 100 cucharas en escena solamente es poca escenografía para un marco tan suntuoso, pero a veces merece la pena sacrificar ciertas cosas, como que la obra no es adaptable ha dicho entorno, con tal de disfrutar de tan maravillosa, genial, excelente, y sublime propuesta de Alta Cultura como la que disfrutamos la noche del sábado 3 de junio de este año en la sala Trajano de Mérida.

PROXIMOS ARTÍCULOS SOBRE TEATRO.

Aprovecho para decirles que ya tengo entradas para varias obras del Festival de Mérida, y que en su momento subiré mi crítica de ellas.

Iré a ver

  • La orestiada, el 5 de julio
  • Calígula, el 12 de julio
  • Viriato, el 23 de agosto

MI CRÍTICA DE OTRAS OBRAS

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL SENTIDO EL FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE MÉRIDA

 

POR FÍN DE PTV CLOWNS,obra de teatro infantil

 

Latest comments
  • Excelente crítica. Enhorabuena tanto por su rigor como por su sencilla brillantez

leave a comment