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Calígula Festival de Mérida 2017

Siempre que veo un Calígula de Camus, no es la puesta en escena lo que me llama la atención, sino revisitar la rica filosofía de fondo que encierra la obra. Empezaré por lo que más les interesa, la representación pero luego propondré una reflexión sobre el trasfondo de la obra, que es lo más interesante.

Pienso que para Albert Camus, Calígula no es un tirano. Ni siquiera Calígula es Calígula. Pero esto lo explicaré más adelante. Vamos ahora con la puesta en escena.

¿POR QUÉ UN ESCENARIO EN PLANO INCLINADO?

Caligulamerida2017 escenografíaNo sé qué explicación dará Mario Gas, pregúntenle a él. Lo que sí nos llega es que Mario Gas plantea este Calígula Festival de Mérida 2017 como un libro pop-up, uno de esos que se abren y con un juego de pliegues muestras figuritas y escenarios de papel. Si se fijan, el plano inclinado recuerda un libro gigante de esos. Cierto que de una sola hoja. Además, los personajes se muestran sobre unas tablas dispuestas a modo de atril, un atril para leer. Incluso hay una proyección de unas letras en un determinado momento. Es como si, tomando la idea del director de que el público se fije en el texto, el escenógrafo le propusiera este atril o libro pop-up

SIN ATREZZO NI VESTUARIO POMPOSO

Además, una puesta en escena sin vestuario pomposo, sin atrezzo apenas, invita a fijarnos en el texto. Que la teatralidad no nos distraiga.

¿POR QUÉ UN VESTUARIO EN BLANCO Y NEGRO?

Porque las letras son en negro sobre blanco. ¿Un guiño más? En este Calígula Festival de Mérida 2017, un vestuario en blanco y negro refuerza ese blanco sobre negro de la escritura que se pretende destacar. Se trata de que el espectador no se distraiga en la “lectura” para que el mensaje, difícil, complejo, no se pierda.

LOS BAILES DE CALÍGULA

Caligulamerida2017 mario gasEl único momento en el que esté blanco y negro y uniformidad se rompe y aparece la teatralidad, es cuando Calígula se presenta ante los senadores disfrazado de diosa Venus. Mario Gas saca a los actores disfrazados del personaje de Jim Carrey en Máscara, y otro como Joker, personajes malvados que rodean a Calígula Festival de Mérida 2017 como Venus. Es una nota de color que oxigena y que sirve de bisagra, de momento refrescante y un parón en la “lectura” el texto, de cambio y color en la puesta en escena, para refrescarnos, como el limón entre platos. Apuntes de diversión y teatralidad más allá del concepto.
Por otro lado, tal como explicaremos más adelante, es un modo en que Albert Camus muestra a su personaje como arbitrario y vital que desafía lo burgués y lo preestablecido porque considera que en el mundo no existen los valores.
Por tanto, como desprecia a los dioses, (“yo estoy por encima de los dioses”, grita) y los valores, puede matar, puede hacer lo que le plazca, o presentarse como Venus en una parodia artística de mal gusto, porque tampoco el arte es importante.

FALTA UN ESPEJO

Caligulamerida2017 escena4El único reproche a la escenografía de este Calígula Festival de Mérida 2017 es el espejo. Un espejo donde Calígula se refleja, se enfrenta a sí mismo, era necesario y se suple mirando al suelo. No era suficiente. El espejo, como elemento de atrezzo, no eran manjares suntuosos ni vestidos romanos ni sillas, era un elemento conceptual importante y en su afán minimalista cometieron el error de suprimir un espejo que sí tenía una función textual. Lo eché en falta.

UN DIRECTOR ENAMORADO DE LA FILOSOFÍA.

El año pasado Mario Gas hizo sus pinitos como escritor con Sócrates. No me gustó, pero tuve claro que es un director enamorado del teatro con un trasfondo filosófico, tal vez en un intento personal de comprender la vida. Lo que pasa es que, pese a tener a José María Pou, el texto era pequeño, sin grandeza.
Los grandes pensadores miran desde una perspectiva amplia, abarcando a su sociedad, el trasfondo psicológico y las inquietudes más secretas del alma y además discuten con ellos mismos y sufren mientras que Mario Gas solo le pudo infundir a su Sócrates una vida casera, de filosofía cotidiana desde una perspectiva más rutinaria y de menor calado. Sócrates sufría de pacotilla y lanzaba cosas que todos sabemos, obviedades sin sufrimiento ni contradicción que no suponen nuevas visiones y búsquedas inquietantes.
Desde luego, que Gas ha sabido en esta ocasión entender que el texto era demasiado importante y le ha dado preferencia. Ha puesto a disposición de Albert Camus todo su saber y su capacidad como director, y eso le honra.

¿Y POR QUÉ NO UNA PUESTA EN ESCENA MÁS CONVENCIONAL?

Caligulamerida2017 escena2Por lo dicho, para dar realce al texto.
He visto tres Calígulas, la clásica de Rodero, otra por Luis Merlo y está. El vestuario, la escenografía, la utilería de mano, el atrezzo, la suntuosidad distraía demasiado, se colocaba delante. La parafernalia me entorpecía el texto. Veía romanos donde Camus puso otra cosa. Es cierto, critique justo lo contrario en la Orestiada. Pero la Orestiada tiene un texto más sencillo, debe ser reforzado con teatralidad. Comparado, Camus es muy superior a Esquilo. Hemos avanzado y sí, somos enanos a lomos de gigantes, pero un enano sobre un gigante mide más que el gigante.

Así que me parece bien la puesta en escena, el vestuario, no por moderno pero si por sobrio, porque deja que el texto se vea, y también la interpretación, porque contribuye a que el texto se coloque por delante, como insistimos.

LAS INTERPRETACIONES.

Al comprender esta intención, me aterroricé temiendo la interpretación pecara de monotonía.
Pronto comprendí que Mario Gas era lo suficientemente listo, esta vez, para no dejarlo en lectura plana. En efecto, hay grandes y muy buenas interpretaciones, sostienen el texto y el mensaje sin emborronarlo. Podría haberse hecho una interpretación más histérica. En este caso, también la interpretación está en su justa medida dándole al dolor, al miedo y a la maldad la misma profundidad conceptual en gestos y movimientos que el texto sugiere.

DON MAURO.

Caligulamerida2017 pep ferrerCon perdón. Los que seguimos “Cuéntame cómo pasó”, se nos ha quedado grabado este actor, Pep Ferrer, y su maldad psicótica en la serie. Su potencial de voz, su densidad madura de matices vocales le hacen destacar sobre los demás. El problema de la televisión es que te quema. Por supuesto, es una sensación que sólo tiene el que lo ve en televisión. Me cuentan que también algún otro actor ha participado en una serie histórica de reyes que yo no he visto, así que solo he tenido esta sensación de déjà vu con Ferrer. La sensación de estar viendo a don Mauro. Lo cual hace que destaque para mí y no debería ser, porque los senadores son una masa bien conjuntada donde nadie debe destacar. Porque son un rebaño, cosa de lo que se queja Calígula, como veremos.
Lo mismo me pasó con Ricardo Gómez en la hora en la Orestiada, que veía a Carlitos todo el rato.
Salir en televisión te da fama y contratos, pero te marca para mal para personajes posteriores en teatro.

PABLO DERQUI, CALÍGULA FESTIVAL DE MÉRIDA 2017

Caligulamerida2017 Pablo DerquiYa he dicho que los actores y las interpretaciones están medidas y ajustadas a la intención de destacar la palabra. Pablo Derqui compone a un emperador cuyo principal interés es hacer comprender. Derqui consigue que veamos antes su dolor que su maldad, antes su falta de ideas que su falta de escrúpulos, antes su pedagogía que su tiranía. Porque Calígula no es, en el sentido estricto, un tirano. Acaso son las premisas del tirano, pero no el tirano en sí. Calígula es la enfermedad que trae como síntoma la tiranía, pero no la tiranía. Y esto nos llega no sólo por el texto, sino porque la interpretación explicativa, dolorosa y reflexiva de Derqui ayuda a que su Calígula Festival de Mérida 2017 se muestre como Camus lo escribió.

Y hasta aquí el análisis de la puesta en escena y la propuesta de Mario Gas. Un Calígula, muy interesante, llevado a cabo con gran inteligencia y fiel deudora de la persona más importante de la obra al que todo debe someterse, Albert Camus.

CONTINUACIÓN, MÁS ABAJO

A continuación, y en el link que tienen más abajo, haré una reflexión sobre el Calígula de Albert Camus. Porque importa saber qué piensa, porque dice cosas que nos atañen. No es un tirano, no es la maldad. Todo esto son consecuencias y síntomas de algo previo, de una filosofía que ya estaba antes de Camus. Una filosofía que viene de Descartes y que sobre todo se desarrolla con Friederic Nietzsche.

AQUÍ TIENEN LA CONTINUACIÓN

CALÍGULA Y NIETZSCHE

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  • Una crítica minuciosa y bien completada con el anexo. El tono didáctico, aunque algo impostado, está conseguido.
    Nietzsche se llamaba Friedrich. Y su apellido lleva una s. Hay otras muchas erratas en el texto, lo que muestra cierta tendencia al descuido impropia de un «blog literario».

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