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La dedicación al teatro siempre ha sido brutal. Pero hoy es más exigente si cabe. Son miles los actores que

Presumimos de dialogantes, pero si alguien es intransigente, siempre pertenece a la ideología contraria. “Los nuestros” sí son DIA-LO-GAN-TES (hostias).

Desde el radicalismo se suele tachar a quien no piensa igual de malvado. Y nadie se ve a sí mismo

Vivimos en un tiempo radical. La lucha entre ideologías plantea la diferencia de opiniones como una guerra brutal donde el

Algunas féminas, a imitación de independentistas y radicales, se empeñan en quedar mal. Destilan mala leche y las aborreces. Pero más